Aunque no podemos adivinar el tiempo que será,
sí que tenemos, al menos,
el derecho de imaginar el que queremos que sea, (galeano).
Es tiempo de luz,
de creación,
es tiempo de volar,

de creer y hacer (yo) ☀

Viaje sin retorno





Atacada por pensamientos que serpentean todo 
el tiempo como viento inquieto en mi cabeza, 
voy creando imágenes, nostalgias, 
sueños y nuevas realidades.

La palabra

y para tanto parloteo barato aqui les dejo
este poema de Mario Benedetti

No me gaste las palabras

no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

si usted habla de progreso
nada más que por hablar
mire que todos sabemos
que adelante no es atrás

si está contra la violencia
pero nos apunta bien
si la violencia va y vuelve
no se me queje después

si usted pide garantías
sólo para su corral
mire que el pueblo conoce
lo que hay que garantizar

no me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

si habla de paz pero tiene
costumbre de torturar
mire que hay para ese vicio
una cura radical

si escribe reforma agraria
pero sólo en el papel
mire que si el pueblo avanza
la tierra viene con él

si está entregando el país
y habla de soberanía
quién va a dudar que usted es
soberana porquería

no me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

no me ensucie las palabras
no les quite su sabor
y límpiese bien la boca
si dice revolución.

Boom

Jamás te acostumbres al arrebato del ser,
nunca le des cabida al golpe, 
al dolor, a la bala
a la bala perdida,
a la bala que penetra,
a la bala que nos deja desasosiego,
a la bala que atraviesa el pecho 
de un ser...
con ganas de vivir.

De noche enteras

Sueños que vuelven una y otra vez
que pesan en el alma
que rompen el silencio
que al alba se esconden en la almohada.

Arrebatarle los sueños a la almohada,
arrojarlos al pozo del olvido, eso quisiera.

Pero imposible
cada noche me veo dentro de una nube blanca
de plumaje eclipsado que me cautiva, me atrapa
pero solo es, un camuflaje.

Y me descubro
sumergida de nuevo en este mundo de sueños punzantes 
que se amontonan en el alma
tocando la punta de la ilusión perdida,
de querer borrarlos, esconderlos.

Suspiro y en el recorrido por las curvas de mis cicatrices empieza
la silueta de tu ser y el dolor de tu muerte asaltan el sueño,
hasta que se asome el alba
hasta que el sol los espante
hasta que despierte.

Los invito a conocer a LOS BUC-BUC

Les dejo el dato, http://losbucbuc.blogspot.com
también pueden encontrarlos en facebook

Micro-relato participador en Los Buc-Buc

De quien menos había sospechado era de su esposo, de sus intenciones bajo la
mano y sobre ella las flores en los días de primavera y de todas las palabras de
amor que le dijo sin pestañear. Todo estaba muy claro, las piezas encajaban
perfectamente. Recordó su extraño interés para que tomase los medicamentos,
la manera con que la obligó a perder peso y las largas horas que la hizo
permanecer en aquella estúpida pose. Ella lloró y gritó, pero nadie la escuchó,
todos a su alrededor celebraban y observaban como trofeo adquirido,
a la mujer en la caja de cristal.

Eduardo Galeano


Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco..

No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.

Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.

¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.

¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.
Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!

¡Es más!
¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.
¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.
¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.
El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura!!
¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de... años!
Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)
Mi cabeza no resiste tanto.
Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.
Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.
¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?
En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!

Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para pone r en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!
Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!
Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.
Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.
Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo,pegatina en el cabello y glamour.
Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.
Eduardo Galeano

Clothes Line







Una imagen que representa muy bien el dicho popular; “colgando los trapitos al sol” que significa, descubrir los secretos.

Es en si, una imagen evocadora de un mundo diferente, como extraída del tiempo, quedando sujetada en espera de nuevas miradas.

Imagen publicada en la New Internationalist magazine en Oxford, UK, Junio 2011


http://www.exacteditions.com/exact/browse/386/422/8808/3/51?dps=on

No debe tener un nombre

Me envenene solita con estos ojos que se han de comer los gusanos.
Me apuñale directo al corazón palabras que no eran para mi.
Me suicide con el filo de mis ideas traicioneras,
estrangule el amor con la rabia, el dolor, la impotencia.

Morí, he estado muerta,
pero ahora estoy de vuelta.

Interno

Adormecida y callada, el alma
no, no la quiero
fría y vacía, el alma 
no, no la quiero
sin heridas y sin sentidos, el alma
no, no la quiero
latente, palpitante, viva, el alma
si, así la quiero
verte el alma
eso
también quiero.

Pasado



Tambor

Comedores


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Que este día, les hormiguee la cabeza de nuevas ideas

Este día va mucho mas allá y apunta a crear reformas y temas para desafiar la manera en que entendemos la justicia y la igualdad de género en nuestra sociedad.

Por las que callan. YO GRITO


Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres,

¡Qué poco es un solo día, hermanas,

qué poco, para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!

De la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos

-toda la atropellada ruta de nuestras vidas-

deberían pavimentar de flores para celebrarnos

(que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vio, ni oyó

las floridas avenidas postradas de pena de Londres)

Nosotras queremos ver y oler las flores.

Queremos flores de los que no se alegraron cuando nacimos hembras

en vez de machos,

Queremos flores de los que nos cortaron el clítoris

Y de los que nos vendaron los pies


Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio

para que cuidáramos a los hermanos y ayudáramos en la cocina

Flores del que se metió en la cama de noche y nos tapó la boca

para violarnos mientras nuestra madre dormía

Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo más pesado

Y del que nos corrió cuando se dio cuenta que estábamos embarazadas

Queremos flores del que nos condenó a muerte forzándonos a parir

a riesgo de nuestras vidas


Queremos flores del que se protege del mal pensamiento

obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo

Queremos flores de los que nos quemaron por brujas

Y nos encerraron por locas

Flores del que nos pega, del que se emborracha

Del que se bebe irredento el pago de la comida del mes

Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos

Flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y sus nueras

Y albergan ponzoña en su corazón para las de su mismo género

Tantas flores serían necesarias para secar los húmedos pantanos

donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;

arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,

de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.

Queremos flores hoy. Cuánto nos corresponde.

Gioconda Belli



Se fue...

Hoy el cabello me amaneció sobrando

sin dudarlo lo tome entre mis manos y tras un tajo

lo vi caer...

sabia que algo mas había caído,

la otra imagen de mi.

Ahora vivo con la nueva que he creado.

ahora se que puedo crearme de nuevo.

Letra añejada

En la oscuridad de la noche

rebota mi sueño en esta silla

quiero extraerme los secretos,

conocer mis pasos en la arena.


Sigo detrás en busca de una huella

del clavel que muestre mi esencia.


Una estatua sin memoria,

un espejo reflejado en otro más profundo,

desearía cavar con mis manos

el fondo de este cuerpo.


Lejana y sola... espero al viento

para que convierta mi nombre,

lejano,

en partículas de olvido.